miércoles, 2 de abril de 2014

El Reto de la Docencia a Distancia

Por Lcdo. Héctor Ojeda
La educación a distancia en esta segunda década del siglo XXI se mantiene en continua transformación producto del constante avance de las tecnologías de la comunicación e información. Esa transformación ha traído consigo la adaptación  tanto de docentes como de participantes, a un moderno proceso de enseñanza –aprendizaje, donde la educación participativa es la protagonista.
El rol del docente en la modalidad a distancia ha cambiado considerablemente, antes se creía que su función era sólo depositar todos sus conocimientos en la memoria de los estudiantes sin oportunidad de retroalimentación, pues no, en la actualidad se encarga de dirigir un proceso de aprendizaje interactivo, motivador y participativo, caracterizado por el intercambio constate de saberes, aportes, opiniones, para la construcción en conjunto de un aprendizaje efectivo.
Para lograr eso, es indispensable estar actualizado en el ámbito del desarrollo tecnológico y emplear la creatividad para utilizar las herramientas modernas de aprendizaje que nos ofrecen las plataformas educativas. Es decir, el docente a distancia ya no sólo emplea la asignación de lecturas para que sean procesadas por los estudiantes, también, impulsa el proceso de  enseñanza a través de foros, videos, wiki, cuestionarios, chats, blogs, entre otros.
Por tal razón, el docente a distancia debe estar formado para tal fin y tener claro las diferencias en las modalidades de enseñanza presencial y a distancia. Estos profesionales deben tener la capacidad de inducir en sus participantes la motivación e interés propio en desarrollar cada una de las herramientas interactivas empleadas en la plataforma, considerando la lectura como eje central para el aprendizaje efectivo.
Lamentablemente, veía con asombro recientemente en una las asignaturas del Diplomado en Docencia Universitaria a Distancia de la UFT, como la docente me justificaba una crítica que le hice al pedirle mayor participación en la plataforma; catalogaba a los docentes a distancia como observadores; calificativo errado desde punto de vista, porque más que observar, debemos participar, guiar y garantizar el aprendizaje. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario